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El Plan IV: el Modelo California

Hace ya más de 20 años, asistía yo a las clases de Estructura económica de España del profesor Juan Velarde Fuertes, uno de los grandes eruditos sobre economía que ha dado este país. Nacido en 1927, recuerdo perfectamente como ya entonces me parecía una persona muy mayor. Estaba sin embargo dotado de una energía y una pasión desbordantes, que le hacían inmune al deprimente espectáculo de los escasos quince o veinte estudiantes que solíamos asistir a sus clases. Sin duda, esa misma energía es la que le permite, en la actualidad, a la altura de sus ochenta y muchos años, seguir apareciendo con vitalidad inusitada en periódicos, tertulias, revistas y academias varias. Un ciclón, vaya.

Fue a Juan Velarde a quien escuché por primera vez una idea que me ha acompañado desde entonces, y que apenas he vuelto a ver reproducida en el debate económico y político. Afirmaba lo siguiente: nuestro país había tenido éxito en aplicar lo que denominaba el “modelo florida”, es decir, había logrado convertirse en destino de vacaciones de nuestros vecinos europeos y en muchos casos también, en residencia habitual de esos mismos vecinos del Norte cuando alcanzaban su ansiada jubilación. En buena medida nuestro milagro económico de los años 60 y 70 se fundamentó en el éxito de esta especialización productiva. Leer Más…

El Plan II: colocando la cabeza en “modo inversión”.

El joven que se matricula en un curso de fotografía profesional no pretende resolver con ello sus necesidades económicas actuales. Se está apuntando a un curso de, pongamos, dos años de duración. Sabe además que, cuando termine, necesitará aún más tiempo hasta que logre consolidar su carrera profesional. Con suerte, pasarán cinco o seis años antes de que pueda vivir de la decisión que está tomando hoy. Durante todo ese tiempo no podrá ganarse la vida con la fotografía, no podrá irse de vacaciones, ni independizarse, ni comprarse una moto. Leer Más…

Do you speak english?

En 2006, la Comisión Europea publicó un eurobarómetro especial dedicado al dominio de idiomas en los distintos países europeos. Gracias a él pudimos conocer, entre otras cosas, las diferencias existentes respecto al conocimiento del inglés, la lingua franca de todo tipo de intercambios internacionales (al menos hasta que el chino ocupe su lugar, quizá por 2050).

En el siguiente gráfico hemos recogido los datos correspondientes a la UE15, los países más veteranos y desarrollados de la Unión Europea, con excepción, lógicamente, de Reino Unido e Irlanda.  ¿Dónde diría que se encuentra España? Leer Más…

Trabajar en el extranjero: la mejor inversión

Con una tasa de desempleo que duplica a la media europea y cinco millones de parados, cada día son más los jóvenes (y no tan jóvenes) que se plantean abandonar nuestro país en busca de algún futuro.

Siendo esto así, no son pocas las columnas de opinión y las cartas al director en las que se denuncia el absoluto desperdicio de recursos que va a suponer para nuestro país tamaña diáspora. Con lo que hemos invertido en la formación de todos esos licenciados e ingenieros emigrantes, para que ahora se aprovechen gratis las empresas brasileñas o alemanas. En los 50 tomaban el tren campesinos con maletas de cartón, pero es que ahora se está yendo la generación más formada.

Cuando escucho este lamento me dan siempre ganas de unirme al coro y reforzar la barricada. Todo por evitar el expolio. Claro que sí, me digo, lo que hay que hacer es llevar de la mano hasta las oficinas del INEM a cada uno de esos titulados, buscarles un empleo y ponerles a trabajar, y así todo el valor que atesora su formación se quedará en nuestro país colaborando a nuestro desarrollo.

Pero, claro, las cosas no funcionan así, ¿verdad? Leer Más…

Una inmobiliaria europea

¿La solución?

Vender los pisos vacíos a ciudadanos extranjeros; que la deuda la tenga ellos …

Las cifras varían según las fuentes. Pero la que más se repite, quizá por aquello de que se trata de un número redondo, es la del millón de pisos nuevos sin vender.

El pinchazo de nuestra economía fue fundamentalmente un problema del sector  inmobiliario. No sabemos ya cuántas veces hemos escuchado aquello de que en España se estaban construyendo al año más pisos que en Reino Unido, Francia y Alemania a la vez. Ahora nos parece una auténtica locura, pero de verdad que ya lo era en los años de boom. Era imposible que hubiera compradores para todas y así se explica que en este infantil juego de las sillas, nos quedáramos al final con un millón de casas colgadas.

Todos sabemos que si se vendieran todos esos pisos, España dejaría de estar en crisis. Así de sencillo. Si consiguiéramos colocar el stock de viviendas nuevas, el sector de la construcción volvería a construir y los bancos volverían a prestar. Espero que en esta ocasión de forma sensata (aunque no tenemos ninguna garantía de ello),  pero los sectores que actualmente actúan como lastre de nuestro crecimiento dejarían de ser un freno y la economía comenzaría a crecer. Leer Más…

Pánico

La economía es idiota. O, mejor dicho, los agentes económicos (los empresarios, los trabajadores, los consumidores, los ahorradores, el gobierno) somos idiotas. Creemos actuar racionalmente, pero en realidad actuamos impulsiva y perezosamente. Todo nos resulta tan complejo que, aunque nos sorprenda un poco que las cosas vayan tan bien o que vayan tan mal, nos ponemos las orejeras y tiramos para adelante sin apenas reflexión.

No tenía ninguna lógica que el precio de los pisos subiera como lo ha estado haciendo en estos últimos años. Y, sin embargo, en muchos países del mundo, entre ellos el nuestro, permitimos que la venta de casas se convirtiera en el principal motor del crecimiento económico. Cada año que pasaba, la probabilidad del pinchazo se hacía más evidente. Pero permitimos, pasivamente, que al final nos estallara en la cara. La cara de la vaca que mira al tren (descarrilar). Leer Más…

La economía como clima

Durante estos años de profunda y prolongada crisis económica, la población se ha acabado dividiendo en dos grandes grupos: los que lo están pasando realmente mal, y los que pueden permitirse el lujo de estar simplemente preocupados con la situación en general. En un lado se encuentran aquellas personas que han perdido su empleo, quizá también su casa y que tienen préstamos de todo tipo que no pueden atender. En el otro se sitúa la amplia mayoría de la población, aquellos que están relativamente a cubierto de las inclemencias del tiempo económico, los que ven el futuro con cierta angustia, pero conservan aún intactos muchos niveles de seguridad: empleo, ahorros, casa pagada o con una hipoteca reducida y entorno familiar al que poder recurrir en caso de necesidad. Leer Más…