La economía del Sur

Ojear un mapamundi es un entretenimiento perfecto para la tarde del domingo. Como ordenar libros o construir una maqueta. Con un mapa delante, al pasear la vista sobre las formas y los nombres de mares, montañas o ciudades, disfrutamos del placer reposado de reencontrarnos con aquello que una vez supimos bien, con viejos amigos del pasado. Las sinapsis neuronales se nos van encendiendo intermitentemente como las luces de un rascacielos en medio dela noche. Esa misma noche que acaba sorprendiéndonos cuando, tras unas cuantas horas de ensimismamiento, levantamos la vista del libro. Una forma estupenda de vencer una melancólica tarde de domingo más.

Fue en una velada así cuando me surgió la inspiración para este artículo. Una tarde de domingo de hace meses, un mapa me recordó algo que había olvidado: que el sur comienza en realidad muy al norte. Con el mapa de la Tierra delante y tomando como referencia la línea del Ecuador, comprobé que la mayor parte de colores distintos al azul del mar se apelotonaban en el hemisferio norte. África, por ejemplo, se despliega desde el paralelo 35, es decir, 35 grados norte desde el Ecuador. China e India se localizan íntegramente en el hemisferio septentrional. Por tanto, el Sur geopolítico, la metáfora del mundo empobrecido, arranca en realidad desde del norte geográfico del planeta.

Esto, además de una curiosidad simpática para comentar entre amigos, constituye una magnífica noticia. Nos dice que la práctica totalidad de los países de menor renta per capita se localiza en el llamado cinturón solar, la región de la Tierra sobre la que el sol envía mayor cantidad de energía en forma de fotones.

Quizá sean pocos los que sepan que la electricidad fotovoltaica, la electricidad procedente del sol, ya es viable económicamente enla Península Ibérica. Queel precio de los kWh que nos proporcionan los paneles solares en Albacete, Madrid o Faro es ya más barato que lo que nos cobra la compañía eléctrica. Han bastado los últimos cuatro años para conseguir dividir su precio por tres y eso es sólo el principio, porque a la reducción de costes le queda todavía mucho recorrido durante los próximos años. En la actualidad hay proyectos en marcha que pretenden montar grandes instalaciones fotovoltaicas en Murcia o Extremadura, dispuestas a competir en precio con las centrales nucleares o térmicas.

Pues bien, resulta que España y Portugal, los países con mayor recurso solar del continente europeo se encuentran fuera del cinturón solar, justo por encima de los 35 grados norte y, por tanto, muy lejos de los mejores emplazamientos para producir electricidad fotovoltaica. Esas localizaciones privilegiadas pertenecen a países del Sur, todos más cerca del Ecuador que España y Portugal. Eso significa que los países empobrecidos, sin distinción de territorios y sin depender de la lotería de los yacimientos de petróleo y gas, tienen a su disposición energía barata, limpia e ilimitada. Una fuente energética que además no necesita de enormes inversiones para entrar en funcionamiento: no es preciso construir enormes centrales, ni redes interminables antes de dar servicio al primer usuario. Basta con cuatro paneles encima de un tejado, para que, en una vivienda o industria, dispongan inmediatamente de electricidad. Es decir, el Sur puede nacer al mundo de la energía, haciendo bien las cosas desde el principio. Sin modelos centralizados, ni oligopolios, sin dependencias y limitando al máximo el impacto medioambiental de su desarrollo material.

Lo único que queda por resolver entonces se resume en una pregunta: ¿cómo financiamos todo esto? Porque sabemos que el recurso natural está ahí, en abundancia, esperando ser aprovechado, pero para poder sacarle partido y ponerlo a disposición de los países más pobres del mundo, necesitamos comprar e instalar paneles fotovoltaicos que, aunque han bajado mucho de precio, siguen estando fuera de las posibilidades de estas economías.

Attac y otros movimientos sociales llevan años luchando por conseguir que se impongan tasas a los movimientos de capital, como una forma de embridar la destructiva economía de casino en que se ha convertido el capitalismo, pero también como fórmula para recaudar fondos para la ayuda al desarrollo. Existe, sin embargo, una alternativa de financiación, con la que además lograríamos incluso que se sintieran cómodos los más acérrimos defensores del mercado. La idea es sencilla. Se trata de poner en valor, de poner precio al derecho a contaminar. Es decir, llevar hasta sus últimas consecuencias los mecanismos puestos en marcha en Kioto, asignando derechos de contaminación iguales para todos los ciudadanos del planeta. Porque si la Tierra sólo puede asimilar un determinado número de toneladas de gases, lo lógico, lo justo es que ese derecho a emitir sea idéntico para el keniata y el norteamericano. A partir de ahí el cálculo es sencillo: se divide el total de toneladas máximo que soporta la biosfera entre todos los ciudadanos del mundo, con lo que los países desarrollados estarían obligados a transferir ingentes fondos al resto de países, a los que comprarían el derecho a lanzar CO2 a la atmósfera. Y con todos esos fondos, es decir, adquiriendo esos legítimos derechos de propiedad de los pobres del mundo, lograríamos el dinero necesario para difundir las tecnologías energéticas limpias entre los países pobres, al tiempo que desincentivaríamos las tecnologías sucias entre los países que aún no cuentan con sistemas energéticos mínimamente fiables. Como vemos, la economía del sol constituye una enorme oportunidad de poner la economía al servicio del Sur, del desarrollo de aquellos a los que hemos condenado a la pobreza.

Mario Sánchez-Herrero Clemente, Periódico "es Hora"

Artículo de Mario Sánchez-Herrero Clemente en la edición del viernes 25 de mayo del periódico nacional “es Hora”

Anuncios

One response to “La economía del Sur”

  1. Carlos says :

    “lo justo es que ese derecho a emitir sea idéntico para el keniata y el norteamericano”. La pena es que los dechechos solo se pueden ejercer si tienes la fuerza para hacerlo posible.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s