Abundancia: efectos secundarios

Llevamos ya un tiempo oyendo decir que nuestro modelo económico, el europeo, es insostenible, debido a que los derechos de los trabajadores han llegado demasiado lejos: salarios que se actualizan con la inflación (con independencia, por tanto, de que la empresa gane dinero o no), absentismo, generosas prestaciones por desempleo, excesivas indemnizaciones por despido que permiten a los trabajadores reducir su productividad al mismo ritmo en que aumenta la indemnización a la que tienen derecho.

Se nos dice que, después de dos generaciones viviendo en una situación de relativa abundancia material, resulta muy humano, muy comprensible que las personas se acostumbren al confort de los derechos y se creen expectativas de una vida en la que los sacrificios y los esfuerzos vayan a menos. Pero que, aunque sea muy humano y comprensible, el resultado nos conduce a un callejón sin salida. El bienestar material, la opulencia ha acabado por convertir en inviable nuestro modelo económico. La gente ha terminado por acostumbrarse a que se puede ganar dinero sin trabajar y eso no puede ser. Es necesario corregir esta deriva indeseada de manera firme y urgente. 

Este es el discurso oficial, cada vez más omnipresente según van acumulándose años de crisis económica. Sólo determinados movimientos de la izquierda política se rebelan contra él y deciden plantarle cara. El argumento de estos últimos es, no obstante, casi exclusivamente ideológico: de lo que se trata para ellos es, simplemente, de defender las conquistas sociales, como resultado que son de la lucha secular de la clase trabajadora por dignificar sus condiciones de vida. Un renovado “no nos moverán”, vaya.

Sin entrar ahora en si las conquistas del Estado del Bienestar han ido demasiado lejos o no, creo que, antes de nada, resulta pertinente ponerlas en el necesario contexto. Me refiero aquí al hecho de que la misma abundancia que parece haber malcriado a la clase trabajadora, ha modificado también la psicología de la clase capitalista (por utilizar un lenguaje, quizá algo demodé, pero que todos entendemos).

Proponíamos el otro día una definición alternativa de lo que conocemos como economía financiera, cuyo crecimiento elefantiásico está para muchos en el origen de la crisis actual. Según se afirmaba allí, la economía financiera no es otra cosa que ganar dinero sin trabajar, aunque en este caso al alcance de los que cuentan con ahorros o con capacidad de endeudamiento. Consiste simplemente en comprar un activo, esperar tranquilamente (y sin hacer nada entretanto) a que suba su precio y venderlo a continuación con el beneficio esperado. Es tal el grado de bienestar que hemos alcanzado en el mundo desarrollado, son tantos los que cuentan con el patrimonio necesario para jugar al juego de las inversiones, que la estrategia funciona, los pisos o las acciones suben rápidamente de precio, alimentado por el efecto llamada que sienten tantos deseosos de dar el pelotazo.

Por tanto, la opulencia entre los que cuentan con patrimonio trae como consecuencia un comprensible anhelo por evitar, en la medida de lo posible, el esfuerzo, el sacrificio, la dedicación. Hablábamos antes de ellos con el término de clase capitalista. Y son los capitalistas, los que cuentan con capacidad de inversión, los encargados, en el reparto de papeles en economía, de constituir y desarrollar las empresas, de poner en marcha negocios. Negocios, que, entre otras cosas, generen empleo.

Por eso, resulta pertinente hacerse la siguiente reflexión: ¿Qué resulta más urgente: desmontar los derechos sociales de los trabajadores o hacer inviable, con la legislación adecuada, los negocios meramente especulativo?

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2 responses to “Abundancia: efectos secundarios”

  1. ADRIANA says :

    GRACIAS MARIO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!POR TU ESFUERZO,POR TUS GANAS,PORQUE SE TE LOGRA ENTENDER.DESDE QUE EL HOMBRE DEJO DE SER NECESARIO COMO FUERZA DE TRABAJO,SE COMENZO CON LA ESPECULACION FINANCIERA.EL VERDADERO PROBLEMA,EN MI LIMITADO ENTENDER,ES EL SISTEMA.UNA ECONOMIA QUE NO TENGA COMO CENTRO DE BIENESTAR AL SER HUMANO ESTA CONDENADA.SI PUEDES ME GUSTARIA QUE ME INFORMARAS COMO ESTAN VIVIENDO LOS PAISES ESCANDINAVOS LA CRISIS.ME PARECE QUE ELLOS HAN LOGRADO UN SISTEMA MIXTO QUE ESTA BIEN

  2. Clavedesole says :

    Revertir la educación que ha estado adquiriendo un chaval de, ahora, 12 años es tarea de todos, sociedad familia y estado.. y cuando esta generación entienda que sin esfuerzo no hay progreso y que hay que trabajar para vivir, la economia y la ciudadanía habrá recuperado el retroceso de estos años…
    Hablamos del 2025?

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